Todo comenzó como comienzan los tratos de toda la vida:
En el bar. Me encontré con Juan José, al que conocí en
ese mismo sitio, y a la misma hora: Bodeguita. Mientras
exponía una serie de cuadros para su venta. Desde el
principio me interesó su trabajo. De eso hace años, pero
me impresionó su forma de plasmar la realidad, real y
surrealista al mismo tiempo, porque sus cuadros tienen
mucho de decepción, miedo al futuro, a los fantasmas del
pasado, pero juega con ese "miedo" para convertilo en
vacuna, porque lo muestra a todos sin complejos.
Terapia de grupo. Sus cuadros de personas mayores,
además de esa terapia, suponen una advertencia, mientras
que su magistral Espinete nos recuerda que el reloj sigue
su curso, y que todos nos hacemos viejos. Tic, tac.
Como todos, Juan José tiene su parte oscura, y la expresa
con una serie de imágenes que podrían impresionar a
cualquiera. Y de eso se trata.
La decepción tiene algo positivo: Sólo la sufren los
optimistas. Los pesimistas, no tienen ni siquiera esa
opción.
Con estas armas en su poder, Juan José, SDaza,
usa su pincel para recordarnos cosas que no queremos
saber, aunque la ignorancia no exime de la culpa.
Un grito de dolor, expresado en un cuadro, puede superar
en decibelios al grito de una persona. Las inquietudes de
una mente inquieta, y valga la resonancia, son geniales
si saben mostrarse, y este es el caso.
Y volviendo al asunto, me propuso mi actual Socio en la web,
Sdaza, la creación de un cómic. Y le hice una contrapropuesta:
Partir de un personaje real. Yo mismo. Lejos del Hedonismo,
o afán de protagonismo, se podrían hacer guiones a raíz de
mis propias vivencias personales, usando mis anécdotas
diarias para transformarlas en ese universo del blanco sobre
negro, ahí está mi sempiterna mala suerte o "gaferío" para
aportar algo de realidad a ese espacio virtual. No existe
mejor guión que la vida misma.
La tira cómica, es capaz de varias cosas, entre ellas,
zafarnos durante unos segundos de la realidad cotidiana.
Además, mientras desayunamos, nos reímos al intentar
encontrar el significado del chiste, y durante ese espacio
de tiempo, las pocas endorfinas que se generan en nuestro
cansado cerebro, son las más agradecidas.
Ya comenté mi respuesta ante la proposición de Sdaza:
"Entre tu Talento y mi Mala Leche, llegaremos lejos."
Personalmente, considero positivo reírse de uno mismo,
es el límite recomendado para reírse del resto de mortales.
El Reportero Feroz, ha sido uno de mis trabajos más
ilusionantes, y lo mejor de todo, es que gracias a ese
"alter ego" he conseguido aprender mucho del autor, cuya
generosidad y capacidad de trabajo hacen que yo mismo
me incentive para buscar en mi lado oscuro las más
grandes putadas, tanto para mí mismo, como para la clase
política, intentando plasmar en los cómics los más ácidos
comentarios de la "plebe". El mal ajeno provoca satisfacción
en el observador de dicho mal, y esa es la teoría de la
relatividad en el cómic, chascarrillo o corrillo de vecinos.
Lo que jode a unos, divierte a otros. Es así.
Y les dejo con él, con mi "padre virtual" cuya imaginación,
y capacidad de plasmar ideas ajenas y propias, no tienen
límites. Me siento identificado con el personaje. Y con su
puñetero padre.
Sdaza, Artista, igual algún día nos forramos. Y si no, nos
seguiremos riendo.
Paco Ariza.


El reportero feroz emprende su andadura gracias a las
inquietudes de dos amigos, con muchas ganas de decir
cosas. Cosas vinculadas a Vejer, a sus gentes. Estas
anécdotas son creadas alrededor de un protagonista
"Paco", más bien gafe que periodista. Siempre especulando
sobre su helicóptero teledirigido y estudiando como hacer
el reportaje de su vida. Este canijo personaje se convierte
en una figura autobiográfica, planteándonos la simplicidad
de la condición humana y enseñándonos a reírnos de ella.
Muchas veces nos han preguntado ¿es el reportero feroz
una critica a la sociedad?¿y a la política?, la respuesta
sería no. El reportero feroz es mas bien una forma de
contemplar nuestro entorno, una mirada irónica enfocada
al ser humano y a las ganas que tiene de volver a la infancia,
para así, olvidarse de responsabilidades a las que se
enfrenta cada día. La tira es un llamamiento a la inocencia,
es un reclamo a una pequeña sonrisa, sobretodo después
de haber sobrevivido a grises páginas que conversan entre
problemas internacionales y escritos de portavoces políticos
describiendo lo mal que lo hacen los otros.
Tanto Paco como yo, no buscamos la carcajada absoluta,
si no una visión surrealista de nosotros mismos, un apunte
más, para conocernos mejor y dejar atrás complejos y tabúes.
Podría escribir varias páginas explicando todas las
similitudes que tiene este personaje con el Vejeriego de a pié,
pero la grandeza de cualquier creación vinculada al arte,
se encuentra en la interpretación pueda hacer uno mismo.
Yo como dibujante pongo el trazo inacabado y doy vida a
los personajes, Paco la mala leche, la imaginación y el guión,
a partir de este momento es el lector el que se convierte
en protagonista, invitado a reírse con nosotros un rato,
antes de volver a chuparse el dedo para pasar otra
página gris más.
Sdaza

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